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lunes, 15 de junio de 2026

Por qué quiero que Mmmedita sea un refugio para quienes cuidan

 

Hace poco menos de un año cree el perfil @mmmedita en Instagram, simplemente como un espacio para hablar de mindfulness, bienestar o autocuidado.

Pero con el paso del tiempo me he dado cuenta de que hay una pregunta que aparece una y otra vez detrás de todo lo que comparto:

¿Quién cuida a quienes cuidan? Quien nos cuida a quienes cuidamos? Y aqui no hablo del entorno personal...

Trabajo en sanidad desde hace años. He visto el cansancio, la presión, las prisas, la exigencia y el desgaste emocional que muchas veces acompañan a esta profesión. He visto cómo profesionales excelentes llegan a casa vacíos después de haber sostenido durante horas el dolor, el miedo o la incertidumbre de otras personas.

Y también me he visto a mí misma en ese lugar.

Porque cuidar no es solo un trabajo. Cuidar implica estar presente, acompañar, escuchar, contener y responder incluso en los días en los que una misma no está bien.

Con el tiempo comprendí que muchas de las herramientas que me ayudaban a recuperar el equilibrio —la atención plena, la respiración consciente, el contacto con la naturaleza, el descanso, el yoga Nidra o los aceites esenciales— podían ser también un apoyo para otras personas que viven realidades parecidas.

Por eso quiero que Mmmedita evolucione. No para convertirme en una experta que enseña desde un pedestal, sino para crear un espacio donde quienes trabajan cuidando personas puedan sentirse comprendidos.

Un lugar donde se hable del cansancio emocional sin vergüenza.

Donde descansar no se vea como una debilidad y donde podamos recordar que detrás del uniforme hay personas.

Foto programa Tvg
Foto programa Tvg  en la 4Sur

Personas que sienten, personas que se cansan y que también necesitan apoyo.

No pretendo ofrecer soluciones mágicas ni fórmulas perfectas. La vida real no funciona así.

Lo que sí quiero ofrecer es una pausa.

Un momento para respirar.

Una reflexión que acompañe.

Una herramienta sencilla para los días difíciles.

Un recordatorio de que también merecemos cuidarnos.

Quizás ese sea el verdadero propósito de Mmmedita.

No enseñar a las personas a cuidar mejor.

Sino ayudar a quienes cuidan a no olvidarse de sí mismos en el camino.

Si eres alguien que cuida, fuera o dentro del hospital, te invito a seguirme y a pasarte un ratito de vez en cuando por aquí.

De antemano, gracias🙏💗


miércoles, 7 de abril de 2010

Un pequeño homenaje..


Hola a todos..

Esta semana Santa, difícilmente se me olvidará, y ya para siempre estos días quedarán marcados por un triste aniversario: se ha ido el abuelo Isolino, con casi 94 años ( los cumpliria el dia 10), y después de 8 largos meses de lucha.

Me dijo una persona en estos días, que los abuelos, son nuestros grandes amores. Éste sin duda lo era. Era uno de mis grandes amores. Quizás una de las personas de la que más cosas he aprendido, y de las que más ha influído en mí a la hora de ser como soy. Él y la abuela, los dos.

Hombre de campo, de carácter fuerte, de grande embergadura, pero con el alma y el corazón de un niño. Amante de la música, de toda la buena música, aunque lo suyo eran las Bandas. A más de un director de orquesta puso colorado, al decirle cuál intrumento y en que parte de la pieza se había equivocado de nota. Un oído y una memoria musical asombrosas.

Hasta estos últimos meses, la música realmente le embelesaba. Era lo único que hacía cambiar su aspecto y su expresión. Amante del dulce. Todo lo dulce le encantaba y comía a placer, fué de estas generaciones que no conoció el colesterol ni el azúcar alto.

Me encantaba escuchar sus historias, las de la guerra, las de sus tiempos mozos, como conquistó a mi abuela, y a ella revatirle la mitad de las palabras llamándole "badulaque"..cuando escuchas esto en un matrimonio que llevan juntos casi 70 años, no te queda más que reirte, y verlo de una forma entrañable.

Despedir a un ser querido, cercano, no es fácil. Pero el legado, la lección, la huella que deja mi abuelo, es una mezla, de dolor, melancolía y agradecimiento, por haber tenido el privilegio de disfrutar de un ser asi durante tantos años.

Agradecimiento también que desde aquí expreso a la vida, por estar rodeada de tanta y tanta gente que me aprecia y da lo mejor de sí.

Muchisimas gracias a todos los que esruvisteis allí a mi lado, cerca, en cualquiera de las formas que se puede estar. No me refiero sólo a estar físicamente. La energía y los buenos deseos llegan de un lugar a otro solo con desearlo. Y yo así lo he sentido.

D.E.P Abuelo, cada vez que vuelva a entonar el Miudiño, sonreiré y me acordaré de tu pregunta siempre : "Ti fas a alta e eu a baixa ou facemos ó revés??"

Te quiero.