Hace dieciseis años abrí este blog como quien abre una ventana.
Aquí quedaron pensamientos, emociones, aprendizajes y fragmentos de una etapa de mi vida que hoy miro con cariño. Durante mucho tiempo permaneció en silencio, pero nunca desapareció.
La vida siguió su curso. Aprendí a cuidar desde la sanidad, a acompañar desde el mindfulness, a escuchar desde el silencio del Yoga Nidra y a descubrir que el bienestar no es un destino, sino una práctica diaria.
Hoy regreso a este espacio con la misma esencia, aunque con una mirada más amplia.Sigo creyendo en las personas, en las conversaciones que sanan, en la importancia de sentir y en la capacidad que tenemos para transformarnos.
Este refugio ya no será exactamente el mismo.
Y yo tampoco.
Pero quizás por eso tiene sentido volver.
Bienvenidos a esta nueva etapa.
— Merche
